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Importancia de la intercomunicación geriatra-paciente y la actuación interdiciplinariaEn el mayor de los casos de adultos mayores, nos encontramos ante un problema poco conocido. Pero que incide notablemente en la salud del anciano. La poli medicación. Los hijos e hijas, al comenzar a adentrarse respecto a los tratamientos clínicos de sus padres, muchas veces se encuentran con un colage de fármacos recetados por profesionales de distintas áreas. Aún, con medicamentos recetados con años de anterioridad al momento presente, y que el anciano continúa utilizando.
A partir de los 70 años de edad aprox.imadamente, es muy probable que el adulto mayor halla concurrido a su clínico, (o en el peor de los casos a un medico clínico que no conoce la historia del paciente), por dolencias relacionadas con la edad, por chequeos, por presión alta. Y, que como resultado de ésta consulta, halla sido medicado por algún síntoma, sin regresar a el control correspondiente. Posteriormente, con el pasar de algunos años, sin conocer si la sintomatología aún perduraría sin la medicación ó si aquella es la apropiada para su edad; continúa con la misma. Es así como los familiares se encuentran con diuréticos, medicamentos para hipertensión, con analgésicos, con medicación cardiológica, drogas preventivas ante la osteoporosis, etc. Llegando a descubrir largas cuentas de farmacia, con hasta 9 ó 10 drogas diferentes. La falta de concordancia entre éstas muchas veces produce síntomas que no existirían de hallarse supervisados por un médico gerontólogo. Los medicamentos
A veces, medicamentos para un dolor han sido tomados durante diez años. O lo que es muy común hallar en el examen del adulto que ha vivido sólo por mucho tiempo, es la combinación de una droga para controlar la hipertensión (que actúa como diurético), combinada con una dieta sin exclusión de la sal y con un medicamento que ha sido recetado para evitar o atenuar la incontinencia El geriatra busca la intercomunicación con neurólogos, cardiólogos, endocrinólogos, kinesiólogos y de manera interdisciplinaria busca interrelacionar y hasta reducir la ingesta de drogas, en forma paulatina. Al cabo de un tiempo, con una dieta otorgada por un profesional de la nutrición, y una serie de cuidados especiales, el anciano se encuentra ingiriendo, quizás menos de la mitad de las drogas. escrito por Ana Durante |




Muchas veces, el paciente con una sorprendente claridad cognitiva respecto a los nombres de los medicamentos que toma, dosis, horarios, etc., llega a un establecimiento especializado en la tercera edad sin conocer siquiera el posible daño hepático o biliar que se encuentra sufriendo. Ante la comunicación paciente-geriatra se logra tener, (con suerte), noción de los motivos por los cuales fueron recetados algunos medicamentos y de los tiempos en los que se comenzaron a administrar.


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